Llegan a las 8, empiezan a las 8.30 a pensar en hacer algo, de 12 a 1 pausa para comer, a las 3 ya están pensando en irse y a las 4.30 a correr. De hecho el viernes a las 4 ya estábamos saliendo y el sábado ni abren, así que he llamado a los responsables para preguntar si podía ir a otro cantiere para no perder el día y me han mandado al Doná, que fue el primero que vi na más llegar.
El trabajo es con madera así que mucho más mejor, me gusta la madera. Para nada pesado físicamente aunque tenemos las sierras en el 1er piso y curramos en el 4, así que hoy ha tocado cardio. He estado con el Valentino, el tito de Samuel y que bien se pasa el día cuando estás trabajando de verdad y sin bobadas testosteronicas. De hecho sin darme ni cuenta eran las 13.30, y los sábados salimos a las 16.30.
En casa ducha, Steam deck y acabo de volver de comerme un ramen que seguro repetiré, aunque el único con pollo es al curry y no hay nada más que el menú base, pero por 14€ he cenado más a gusto que nadie, en mi taburete con mis cascos mirando pa la calle.
Mañana salgo a comprar dos tonterías (podría caer una birra) y a descansar que la semana que viene vuelvo al arsenal y dan agua durante 3 días.